4ª entrada 2015. «El Quiché.»

Los atentados ocurridos en París el pasado 13 de noviembre, su repercusión en los medios de comunicación y sobre nosotros mismos, hicieron un paréntesis en  este blog.

Desde el supuesto exterminio del Hombre de Neandertal por parte del Homo Sapiens hace más de 30.000 años, los «humanos»  hemos protagonizado a lo largo de la historia actos horribles hacia nuestros semejantes que no distan demasiado de lo que estamos viviendo o lo que premonizan que vamos a vivir.

Sin alejarnos al Imperio Romano, a Las Cruzadas o a la caída de la Dinastía Ming, donde se asesinaron a millones de personas; recordemos hechos cercanos como el genocidio camboyano (1975-1979), donde el dictador Pol Pot  de los Jemeres Rojos aniquiló a más de 2 millones de inocentes; el genocidio en Ruanda de 1994, donde en sólo 100 días, la etnia de los Hutus asesinó a más de 800.000 ciudadanos Tutsis; el genocidio Kurdo a finales de los años ochenta, donde fueron exterminados cientos de miles de personas por parte de Sadam Hussein y más de un millón de desplazados en el norte de Irak; o el holocausto palestino que comenzó en 1920 y continúa, donde sólo la ocupación del Líbano supuso otros cientos de miles de desaparecidos y refugiados…. Podría continuar con la Guerra de Vietnam (1964-1975), la Guerra de Liberación de Argelia (1956-1962), el holocausto judío en la 2ª Guerra Mundial,…, y cómo no, La Guerra Civil de Guatemala (1962-1996).

La Guerra Civil de Guatemala duró más de 30 años,  y la O.N.U. la calificó como genocidio por los hechos perpetrados por el ejército guatemalteco hacia la población Maya.   Se estiman 200.000 muertos y desaparecidos (93% Mayas), un millón y medio de desplazados, 443 aldeas completamente aniquiladas,…., incontables masacres que pocos quisieron oír y actos brutales dirigidos desde el Estado en contra de excluidos, los pobres y, sobre todo, contra la población maya, para conservar una estructura económica de beneficios en pocas manos y animada por una cultura racista. La zona más castigada del país fue El Quiché, y hasta allí quisimos ir en busca de nuevas áreas de trabajo.

El Quiché, es un Departamento situado al noroccidente del país,  la mayor parte de su población es indígena y en él, se hablan varios idiomas (uspanteco, ixil, kekchí, kiché,…). Pasamos varios días, en los que visitamos el Hospital de Santa Cruz del Quiché; el Hospital de Nebaj,  aquí nos relacionamos con el Área Comunitaria que se encarga de atender a comunidades alejadas de la cabecera municipal; contactamos con una empresa española que trabaja en la zona de Chajul y pasamos un día con Carolina, médica que trabaja con la O.N.G. Fundación Madrazo en Uspantán, supervisando algunas de las 800 estufas que están construyendo para cocinar en viviendas de aldeas rurales con escasos recursos.

Conociendo las limitaciones de nuestra o.n.g., no sé si debo ilusionarme, pero no lo puedo evitar. Tras la visita a El Quiché, sueño con la incorporación de gente nueva que permitan diseñar nuevos proyectos, veo la posibilidad de ayudar en el Hospital de Nebaj y a su Área Comunitaria, también colaborar en las comunidades cercanas a Chajul, y me entusiasma mantener el contacto con grupos, como Fundación Madrazo y Rekko. Antes de finalizar el año analizaremos en Sevilla la viabilidad de todo esto.

En la próxima entrada, hablaré de los últimos días de jornadas médicas en San Agustín Acasaguastlán y sobre algo que hemos venido realizando estas semanas como prueba, pero que promete ser un nuevo proyecto de Ibermed en 2016 ( enseñar a mujeres de las aldeas cómo elaborar mermeladas, frutas en almíbar, jabones y roscos; para luego comercializarlos en los mercados de municipios cercanos).

 

 

3ª entrada 2015. «BRYAN»

BRYAN

BRYAN

Así se llama este niño, pero su nombre es lo de menos…

A todos en la vida se nos ha cruzado alguna vez un «Bryan», quizás más de uno, sin importar si fue en el 3er o en el 1er mundo, sin importar su edad, su sexo o su belleza; alguien que nos pide ayuda, con o sin palabras.

Este niño cenó con nosotros hace unos días en Nebaj, después de acercarse a nuestra mesa y decir con mirada triste: «tengo hambre».

A sus 10 años, ya es lustrador (limpiabotas), pero llevaba unas semanas sin trabajar porque le habían roto su caja de madera. Nos contó que cada día camina varias horas para buscarse la vida en este municipio, como sus otros 4 hermanos y su mamá, que fue abandonada por su papá.

Antes de despedirnos, le apunté mi e-mail en un papelito, que quizás nunca usará, y se fue, sin saber que esa noche me ayudó más él a mí, que yo a él.

A veces, no valoramos lo que tenemos; otras, dejamos de disfrutar los pequeños momentos; y es triste, pasar por la vida, sin haber «vivido».

2ª entrada 2015. «Enfermedad de Chagas».

La enfermedad de Chagas es endémica de las regiones rurales más pobres de América Latina.  Causada por el parásito Trypanosoma cruzi y transmitida por la picadura de la chinche picuda (vinchuca),  insecto que habita en las grietas de las construcciones de adobe, chozas y techos de palma; aunque también por transfusiones, de madres a hijos durante el embarazo y, con menor frecuencia,  por ingesta de alimentos contaminados.

La OMS estima que actualmente existen 18 millones de personas infectadas, causa 50.000 muertes anuales y se producen 30.000 nuevos casos/año.

Aunque en su fase aguda pueden aparecer adenopatías, fiebre y otros síntomas, esta enfermedad se cronifica y suele causar la muerte después de décadas. Muchas personas infectadas ignoran que están enfermas, mueren sin saber de qué y en silencio, generalmente por problemas de corazón o digestivos.

El Chagas en una enfermedad que se asocia a la pobreza, y por tanto no es negocio para la industria farmacéutica. Se trata con benznidazol o nifurtimox; el más eficaz es el primero, pero difícil de conseguir porque sólo lo fabrica un laboratorio a nivel mundial, sin presentación pediátrica ni experiencia en embarazadas.

Ibermed colabora con el Área de Salud de Jutiapa, la Universidad del Valle de Guatemala y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) en el diagnóstico de esta enfermedad en el municipio de Comapa (Jutiapa), identificación de cardiopatías chagásicas mediante realización de electrocardiogramas a pacientes con síntomas y trabajos para la prevención en comunidades de riesgo.

Allí me desplacé con mi amigo Pere, comprobando el buen hacer del personal en el Centro de Salud (CAP), tanto con el programa de Chagas como con el de desnutrición infantil. Conocimos a Tobo, un japonés con amplios conocimientos de esta enfermedad, pero escasos en lengua castellana, que nos decía que estaba en Guatemala porque había venido en avión, y sus compañeras chapinas especulaban y bromeaban imaginando lo fácil que sería la planificación familiar en ese país donde no se besan ni abrazan, sólo reverencian.

Visitamos a directivos del Área de Salud del Departamento, donde depositamos en junio 3.000 dólares para comprar benznidazol, pero ante la imposibilidad de ello, por los cambios políticos en Guatemala, acordamos que llevaríamos al resto de nuestra o.n.g. la propuesta que nos hicieron de usar ese dinero para la prevención de la enfermedad con limpieza, pintado y adecentamiento de las viviendas.

Después de estos días en Jutiapa continuamos hacia El Quiché, zona indígena donde iríamos con la ilusión de encontrar nuevas áreas para realizar nuestros proyectos.          Lo contaré el próximo día…..

1ª entrada 2015. «Regreso a Guatemala….»

Aquí estoy de nuevo, después de año y medio, para continuar compartiendo con vosotros mi trabajo y mis vivencias en Guatemala con la o.n.g. Ibermed.

El plan de trabajo este año es revisar a los 47 niños con desnutrición aguda, menores de 5 años, que reciben ayuda con leche e incaparina (harina enriquecida) en las aldeas de San Agustín Acasaguastlán (El Progreso); realizar jornadas médicas atendiendo a embarazadas y población infantil para detección de nuevos casos; supervisar el Proyecto para diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Chagas en Comapa (Jutiapa); visitar orfanatos, asilos, centros de enfermos psiquiátricos y de recuperación nutricional; establecer y reforzar relaciones con instituciones que favorezcan nuestro trabajo; y buscar nuevas áreas de actuación.

A nuestra llegada, hace más de una semana, los cambios fueron el principal tema de conversación. En el gobierno (Otto Pérez Molina renuncia a la presidencia por un escándalo de corrupción, es imputado y encarcelado junto a otros 21 altos cargos, saliendo por mayoría absoluta en las elecciones del 25 de octubre, Jimmy Morales, actor, productor y director de cine); en la Municipalidad (tras las votaciones deja su cargo Don Manuel y sale D. Mario Castro, antiguo alcalde en San Agustín) y en la parroquia (mi amigo Padresito Víctor será destinado a San Luís Jilopeteque en enero, donde casualmente ayer balearon al hermano del Padre Bene por defender un robo de piñas).

Tras negociar colaboraciones con el futuro alcalde, preparar nuestra farmacia y otras reuniones de bienvenida, comenzamos los primeros días revisando a los desnutridos de nuestro proyecto, que han mejorado notablemente, pasando de 47 a 15 niños, que serán los que continúen en enero recibiendo ayuda, más los que añadamos en nuestra última semana de trabajo. Además atendimos a 185 niños y 45 embarazadas en las aldeas de El Cimiento, Chanrayo, Tecuiz, Puerta de Golpe y Jute Aguahiel Arriba.

Al igual que el año pasado en Semana Santa, ahora en la festividad de Todos los Santos y el Día de las Ánimas, el país queda paralizado, por lo que aprovechamos para visitar orfanatos, centros de recuperación nutricional, de enfermos psiquiátricos y asilos en los departamentos de Jalapa y Jutiapa. El día 2 sorprendía ver los cementerios repletos de familias que almorzaban sobre las tumbas, banderines y flores multicolores, música que se oía a kilómetros del lugar y niños que volaban sus barriletes. Es la tradicional manera que celebran en este país el día de los difuntos, muy diferente a nuestra España de postguerra donde la gente se encerraba en casa a llorar por sus seres fallecidos, o las que igualmente tristes van a limpiar este día tumbas y nichos.

Dejo este tono formal e informativo para que podáis ver algunas fotografías de lo relatado. Pronto continuaré hablando sobre la enfermedad de Chagas y mi estancia en la zona indígena de El Quiché….