1ª entrada 2015. «Regreso a Guatemala….»

Aquí estoy de nuevo, después de año y medio, para continuar compartiendo con vosotros mi trabajo y mis vivencias en Guatemala con la o.n.g. Ibermed.

El plan de trabajo este año es revisar a los 47 niños con desnutrición aguda, menores de 5 años, que reciben ayuda con leche e incaparina (harina enriquecida) en las aldeas de San Agustín Acasaguastlán (El Progreso); realizar jornadas médicas atendiendo a embarazadas y población infantil para detección de nuevos casos; supervisar el Proyecto para diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Chagas en Comapa (Jutiapa); visitar orfanatos, asilos, centros de enfermos psiquiátricos y de recuperación nutricional; establecer y reforzar relaciones con instituciones que favorezcan nuestro trabajo; y buscar nuevas áreas de actuación.

A nuestra llegada, hace más de una semana, los cambios fueron el principal tema de conversación. En el gobierno (Otto Pérez Molina renuncia a la presidencia por un escándalo de corrupción, es imputado y encarcelado junto a otros 21 altos cargos, saliendo por mayoría absoluta en las elecciones del 25 de octubre, Jimmy Morales, actor, productor y director de cine); en la Municipalidad (tras las votaciones deja su cargo Don Manuel y sale D. Mario Castro, antiguo alcalde en San Agustín) y en la parroquia (mi amigo Padresito Víctor será destinado a San Luís Jilopeteque en enero, donde casualmente ayer balearon al hermano del Padre Bene por defender un robo de piñas).

Tras negociar colaboraciones con el futuro alcalde, preparar nuestra farmacia y otras reuniones de bienvenida, comenzamos los primeros días revisando a los desnutridos de nuestro proyecto, que han mejorado notablemente, pasando de 47 a 15 niños, que serán los que continúen en enero recibiendo ayuda, más los que añadamos en nuestra última semana de trabajo. Además atendimos a 185 niños y 45 embarazadas en las aldeas de El Cimiento, Chanrayo, Tecuiz, Puerta de Golpe y Jute Aguahiel Arriba.

Al igual que el año pasado en Semana Santa, ahora en la festividad de Todos los Santos y el Día de las Ánimas, el país queda paralizado, por lo que aprovechamos para visitar orfanatos, centros de recuperación nutricional, de enfermos psiquiátricos y asilos en los departamentos de Jalapa y Jutiapa. El día 2 sorprendía ver los cementerios repletos de familias que almorzaban sobre las tumbas, banderines y flores multicolores, música que se oía a kilómetros del lugar y niños que volaban sus barriletes. Es la tradicional manera que celebran en este país el día de los difuntos, muy diferente a nuestra España de postguerra donde la gente se encerraba en casa a llorar por sus seres fallecidos, o las que igualmente tristes van a limpiar este día tumbas y nichos.

Dejo este tono formal e informativo para que podáis ver algunas fotografías de lo relatado. Pronto continuaré hablando sobre la enfermedad de Chagas y mi estancia en la zona indígena de El Quiché….

Deja un comentario