6ª entrada 2014. «Pasan los días».

Estos días todo el país está paralizado por la Semana Santa, y por este motivo he decidido pasarlos visitando orfanatos y otros centros de internamiento. La religiosidad que se vive es increíble, los habitantes de las aldeas bajan a los municipios para ayudar en la preparación de las procesiones (muchas para niños), muchachos suben como misioneros a las aldeas para actividades pastorales, las iglesias llenas de gente, rezos, Vía Crucis, bandas municipales tocando marchas procesionales, exposición de Vírgenes y Cristos en los templos, y en el caso de San Agustín Acasaguastlán, gran expectación por ver si podrá salir su Nazareno el Viernes Santo, roto por unos ladrones hace 2 meses. El padre Víctor estaba tranquilo porque el doctorsito con pelo largo era perfecto como sustituto para subir al paso en el caso de fallar la restauración, incluso decía haber contratado al «pelotón de Chanrayo» para que le diera los 40 azotes, que lógicamente aumentaría en número por la fiesta nocturna con Don Manuel.

Esta noche escribo desde San Carlos Alzatate, municipio del departamento de Jalapa. He venido hasta aquí para visitar un centro para enfermos psiquiátricos y una guardería para niños pobres que la Comunidad religiosa Onuva ha construido recientemente, y he aceptado el ofrecimiento de las hermanas para alojarme. Las instalaciones son propias de un país desarrollado, y la labor que hacen estas monjas algo fascinante. Acogen y dan cariño a niños pobres y enfermos mentales, que en Guatemala a veces están condenados a morir perdidos en la montaña o acabar asesinados o violados.

Volando han pasado la mitad de los días de mi viaje, donde he revisado durante 3 días a los niños con desnutrición incluidos en el programa de reparto de incaparina; he realizado jornadas médicas en las aldeas El Cimiento, Hierba Buena, La Piragüa y El Baúl, con más de 500 consultas; he visitado a los ancianos del asilo que con un poco de suerte tendrán agua potable; he visitado el Hospital San Juan de Dios; he supervisado el trabajo que hace el equipo de Seguridad Alimentaria en la creación de huertos familiares y concesión de microcréditos para actividades empresariales en las aldeas y me reuní con las encargadas de la gerencia educacional para conseguir la autorización para que un grupo de profesores españoles puedan dar talleres y cursos a maestros de aquí durante el mes de julio.

Presenciar cada día a gente en un mundo tan diferente al mío me hace valorar la vida, me enseña a «vivir», me hace creer en los sueños y tener la sensación de volar, porque volando me doy cuenta que muchos de mis problemas no son problemas.

Me retiro a descansar entre cantos religiosos de vigilia….

 

 

Un comentario en “6ª entrada 2014. «Pasan los días».

  1. Hola doctorsito!! No dejas de sorprenderme..no conocia esta faceta tuya de escritor..y vaya si lo haces bien! Me ha encantado la idea del blog y seguir tus hazañas con tanto detalle. Me alegro muchisimo de verte disfrutar y conseguir muchos de los objetivos que te habias marcado este viaje. Siento envidia sana y gran admiracion por lo que estas haciendo. Sigue disfrutando, «viviendo» y aprovechando cada minuto como tu sabes hacer mejor que nadie.. Espero tus proximas anecdotas pronto..un beso fuerte

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